Cuando nuestros padres se van

Nadie está preparado en la vida para perder un ser amado mucho menos a sus padres, aunque es una ley de vida se debe enfrentar, soltar y sobretodo  aprender a vivir sin rencores hacía quienes fueron nuestros progenitores.

Vivir el duelo, aprender a vivir con aquella pérdida y honrar la memoria de nuestros seres queridos son parte fundamental para tener una sanación exitosa y poder continuar con la vida después de tan importante pérdida.

Para honrar la memoria de tus padres ten en cuenta los siguientes puntos:

  • Tener en la memoria los momentos felices a su lado y cuando la tristeza parezca, cobíjate con ellos.
  • Buscar en tus recuerdos los momentos positivos para llenarte de fortaleza y aliento.
  • Honrar con felicidad a quienes ya no están y tener la seguridad de que si tu eres feliz ellos también.

Para profundizar más del tema te invitamos a leer el siguiente artículo que habla sobre la pérdida de los padres:

La vida ya no es la misma tras la muerte de nuestros padres

Los 6 Tipos de Duelo

Duelo
Duelo

El duelo es el proceso de adaptación emocional que sigue a cualquier pérdida (pérdida de un empleo, pérdida de un ser querido, pérdida de una relación, etc.). Aunque convencionalmente se ha enfocado la respuesta emocional de la pérdida, el duelo también tiene una dimensión física, cognitiva, filosófica y de la conducta que es vital en el comportamiento humano y que ha sido muy estudiado a lo largo de la historia. En la actualidad se encuentra en discusión el tema de si otras especies también tienen sentimientos de duelo como los seres humanos, y en algunas de ellas se han observado comportamientos peculiares ante la muerte de sus congéneres.

Lo común a todo duelo es que implica una pérdida. Sin embargo, y dado que las pérdidas pueden ser de diversa naturaleza, también existen diferentes tipos de duelo. Se habla de “duelos evolutivos” cuando se refieren a las pérdidas que implica el paso de una edad a otra. También se mencionan los “duelos sociales”, como la pérdida de un empleo, la jubilación, el destierro, etc.

Duelo anticipatorio

Este duelo tiene lugar cuando se tiene conciencia de que se sufrirá una pérdida inminente, pero esta no se ha concretado todavía. Se produce cuando, por ejemplo, se prepara un divorcio, un largo viaje, cuando se presenta una enfermedad terminal o se programa una eutanasia.

Duelo ausente

Es una forma de duelo en la que quien se encuentra afectado bloquea sus sentimientos. Pretende actuar como si nada hubiera sucedido y se vuelve completamente hermético al tema. De hecho, si lo menciona, no le da un valor diferente al que le daría a cualquier otro asunto.

Duelo crónico

El duelo crónico se presenta cuando una persona no logra elaborar la pérdida de un ser querido. De uno u otro modo, se resiste a aceptar lo ocurrido y se enfoca obsesivamente en mantener vivo el recuerdo de ese alguien que ya no está. Termina paralizando su vida y manteniendo constantemente una postura de dolor.

Duelo retardado

Es, por lo general, un efecto del duelo ausente. Aunque en un principio la persona pretenda ignorar su dolor, pasado un tiempo emerge con gran fuerza y quizás en el momento menos esperado. A veces pueden transcurrir incluso varios años antes de que se inicie el duelo.

Duelo inhibido

Este tipo de duelo lo experimentan las personas que tienen gran dificultad para expresar sus sentimientos. Es el caso de los niños, que no aciertan a poner en palabras todo lo que esa situación representa. En muchas ocasiones los adultos ignoran su dolor y no les ayudan a superarlo, pues tienen la convicción de que “ellos no entienden”.

Duelo desautorizado

En el duelo desautorizado lo que hay es un rechazo del entorno hacia el dolor que experimenta una persona. A la larga, tarde o temprano, los demás siempre intentan desautorizar el duelo en algún punto porque, para quien no experimenta el sufrimiento, lo que debe hacer el doliente es dejar ir a quien ya se fue y seguir con su vida.

Para mayor información visita https://lamenteesmaravillosa.com/los-diferentes-tipos-duelo/